Criminal despojo

*Denuncian afectados que la empresa fantasma DUVASA, usando gente armada del crimen organizado, los han despojado de sus propiedades, con la complicidad de las autoridades

Por Arcelia García Ortega / 18 / 09 / 2013

Temen por sus vidas 80 familias de comerciantes y hoteleros de la zona de Guayabitos, municipio de Compostela que son víctimas de supuestas injusticias y blanco de amenazas, sin que autoridad alguna en su localidad y municipio, las defienda.

Recurrieron a los medios de comunicación para hacer un llamado urgente al gobernador del estado, Roberto Sandoval Castañeda, y al Fiscal General del Estado, Edgar Veytia Cambero, para que se investigue a la empresa Duvasa, que se dice dueña de los predios que poseen desde hace 20 años. Piden que se investigue a quiénes están detrás de esta empresa que catalogan de Fantasma y fraudulenta que apareció en noviembre del 2010.

Bajo amenazas la empresa diciéndose dueña de los predios ocupados por restaurantes, hoteles y bungalows, obligó a los dueños de estos a firmar un contrato de compra-venta a unos meses de que un Tribunal Agrario, les legalizara la posesión.

Hace 20 años llegaron como invasores a estos terrenos y construyeron sus negocios que han ido creciendo pensando que en ningún momento nadie los molestaría, y que como ya habían pasado tantos años, obtendrían la legalización de los predios sin ningún problema, ignorando que solicitar la propiedad iba a ser su peor pesadilla.

Por prescripción, fácilmente, procedía el que el Tribunal Agrario, fallara a su favor, sólo que al firmar un convenio de compra, todo se vino abajo, los derechos adquiridos por poseer los terrenos desde hace 20 años, se pulverizaron.

Están empecinados en no salirse, algunos, pagan mensualmente lo que la empresa les pidió y quienes no han podido pagar, se han tenido que salir de los predios y propiedades, tal como pasó con el dueño del hotel Colibrí, el que funciona como centro de operaciones de las personas que trabajan para la empresa DUVASA, lídereados por una señora de nombre Miriam Aurora Galvez González, que curiosamente traen cangureras (se ignora que traen en ellas), y se hacen acompañar de perros –aseguran los quejosos- quienes agregan que Aurora dice que se poco a poco se va a ir quedando con todo Guayabitos.

En diversas ocasiones las víctimas han denunciado a las autoridades municipales, estatales, a las dependencias federales, y al organismo de derechos humanos, la serie de amenazas y terror sicológico padecidas que sufren desde el año 2010, sólo que al firmar un contrato de compra-venta, las autoridades muy poco pueden hacer por ellos, la empresa DUVASA llegó a reclamar lo que alega que es suyo porque asegura su apoderado, el señor Salvador Durán Huerta, que la empresa adquirió la propiedad a través de un remate bancario (BANCOMER).

Señalan los quejosos, que antes que nada, la empresa DUVASA ofreció a los concesionarios que a través del banco, les conseguía créditos para mejorar la imagen de sus negocios, pero de repente, la cosa cambió, al apoderarse del hotel Colibrí que era propiedad del señor Raúl Vázquez Moncada, oriundo del estado de México, e iniciar a operar desde allí, el 10 de marzo del 2011, los mandaron llamar con –aseguran- personas armadas para que firmaran un contrato de compra venta, cobrándoles 5 mil 500 por metro cuadrado.

Mencionan, que fueron obligados por parte de la empresa DUVASA a firmar bajo amenazas y presión sicológica aprovechando la situación del crimen organizado en el estado de Nayarit.

Mensualmente les cobran a los que tienen restaurantes y bungalows, 5 mil pesos al mes y a los que tienen venta de artesanías de 2 mil a 3 mil pesos cada mes.

Afectados piden que se investigue tal transacción, están empecinados en que la empresa DUVASA es una empresa fantasma y que la compra es fraudulenta, por ello quieren que las autoridades los escuchen.

DUVASA –denuncian los quejosos- ha tomado posesión de restaurantes, hoteles, bungalows, y terrenos, circulando con una malla ciclónica las ventanas al mar registradas en la SEMARNAT y PROFEPA, que son de libre acceso para el turismo que los visita día con día argumentando que también son de su propiedad, de esto, precisan, tiene conocimiento la SEMARNAT y la PROFEPA, así como las autoridades municipales y estatales, porque se les han hecho llegar las denuncias correspondientes. Todavía el 27 de Mayo del 2013, se lo reiteraron mediante un escrito al alcalde municipal de Compostela, Pablo Pimienta Marquez.

Los afectados aluden que han pagado puntualmente impuestos municipales y estatales, durante 20 años, así como impuestos federales, para ocupar terrenos ganados al mar. Piden que el alcalde de Compostela y el Gobernador del Estado, Roberto Sandoval Castañeda, les apoye con la introducción del drenaje en la calle Emilio M. González de la colonia Palmar Mar y Sol, que se respeten las ventanas al mar, y se retiren las mallas ciclónicas colocadas por la empresa, que no les permiten salir de las propiedades, aún en casos de emergencias. Que quiten a las personas que cobran dinero por pasar al mar ya que se trata de ventanas al mar y son de libre acceso. La empresa –acusan-, le cobra por pasar al turismo nacional e internacional perjudicando sus comercios.

Piden una reunión urgente con el gobernador del estado, para exponerle estas situaciones y todos los detalles de la grave situación que padecen.

Existe una minuta donde el Secretario de Gobierno, José Trinidad Espinoza y el Subsecretario de Asuntos Jurídicos, Lucas Vallarta Chan, se comprometieron a gestionar la entrevista, y a realizar una agenda de trabajo con la CONAGUA, Fiscalía, SEMARNAT, PROEPA, PROFEPA, y el ayuntamiento de Compostela, para que se atienda la problemática de los posesionarios del Mercado 21 de Septiembre y los concesionarios de Palmar y Sol con la empresa DUVASA, S.A. de C.V.

El Secretario de Gobierno, se comprometió a que a través de la Fiscalía se velaría por la seguridad de las familias de los posesionarios y concesionarios, por lo que recurrieron nuevamente en su búsqueda a la ciudad de Tepic a insistir la gestión de una entrevista con el gobernador del estado.

Esta empresa, señalan los quejosos, en junio del 2010, paró una obra de ampliación de drenaje en la calle Emilio M. González, por encima de la disposición del entonces alcalde municipal de Compostela, Héctor López Santiago, quien había autorizado la obra. Las personas que se dijeron representantes de DUVASA, sin presentar documentación alguna, sin más ni más, aseguraron que esa no era calle, sino terreno de su propiedad. Se solicitó en el 2011, información al Secretario de Obras Públicas, Gianni Ramírez Ocampo, y este el 16 de julio del 2013, corroboró que efectivamente, las calles Emilio M. González y Marisol, de la colonia Palmar Marisol, son vialidades públicas de uso común, por lo tanto su uso no podrá ser modificado por un particular y son inalienables, inembargables, intransmisibles e imprescriptibles. El Secretario de Obras Públicas, entregó a los solicitantes una parte del plano de Guayabitos, donde están trazadas ambas calles. Estas también aparecen en los planos que SEDESOL le heredó a SEMARNAT, que fueron elaborados en el año 1986.

La obra jamás se hizo, a pesar de estar autorizada y de que SIAPA recibió la aportación de las personas que irían a ser beneficiadas (100 mil pesos), y ahora, inspectores de CONAGUA acuden con la amenaza de aplicar multas a consecuencia de la falta del servicio de drenaje, situación que hicieron los afectados, del conocimiento al actual alcalde municipal, Pablo Pimienta Marquez el 27 de noviembre del 2012.

Sus quejas fueron recibidas por la Oficina de la Presidencia de la República, a través de la Dirección de Atención Ciudadana en mayo del 2013, hasta allá han tenido que llegar para que se les escuche, y aseguran que seguirán luchando para evitar que la empresa DUVASA, los saque de sus edificaciones, y se quede con el terreno que dice que es de ella.

Decenas de personas han sido despojadas de los predios que poseyeron desde hace 20 años, los que se están vendiendo a inversionistas que pretenden asentarse en el paradisiaco lugar turístico.